"Cada guerra es una destrucción del espíritu humano."
Henry Miller
"El único medio de vencer en una guerra es evitarla."
George Marshall
"La guerra es la salida cobarde a los problemas de la paz."
Thomas Mann
"La guerra no es más que un asesinato en masa, y el asesinato no es progreso." Alphonse
jueves, 13 de noviembre de 2008
jueves, 9 de octubre de 2008
"Si todos soñamos lo mismo, se hace realidad
Cora Weiss, líder pacifista histórica; presidenta del Movimiento por la Paz de La Haya
"Si todos soñamos lo mismo, se hace realidad"
Hoy cumplo 74 años: uno tiene la edad de su causa, y la de la paz siempre es joven. Nací en Wisconsin. Tengo un marido y cómplice contra la guerra y por el desarme desde hace 53 años. Tres hijos, mis tres grandes razones. Participo en el 25. º aniversario de la Fundació per la Pau
LLUÍS AMIGUET En La Vanguardia, seccion La Contra, 8 de Oct. 2008
En la vida, cuando mantienes una dirección con sentido, todos los caminos acaban siendo el mismo... Incluso para una modesta ama de casa judía, como yo, del Bronx.
No sea tan humilde: es usted la líder pacifista más influyente del siglo.
Fui una joven muy combativa, es cierto. A los 18 años, ya fui un obstáculo para un senador por Wisconsin, mi estado, que definió una triste época: Joseph McCarthy...
El inspirador de la caza de brujas.
Los estudiantes de Derecho aprovechamos un resquicio constitucional para tratar de destituir a un senador con el número necesario de firmas. Fue cuando me di cuenta por primera vez de que si todos soñamos lo mismo, se hace realidad.
Seguro que las consiguió.
¡Por supuesto! Yo era la única mujer en el aula de 90 estudiantes de Derecho: sólo había un estudiante negro. El juez, un maccarthista, invalidó por "ilegibles" parte de las firmas e impidió la destitución, pero ya habíamos demostrado que juntos podíamos...
Eso me suena.
A raíz de aquella recogida de firmas conocí a gente interesante, como Ivan Nestingen, a quien ayudé en su campaña a la alcaldía de Madison, y era amigo de otro joven prometedor, John F. Kennedy.
Esos caminos ya me son familiares.
A cambio de ayudar a Nestingen, le pedí que nos consiguiera fondos para ayudar a los jóvenes estudiantes de minorías sin dinero. Él llamó a su amigo Kennedy, que nos dio una donación de la fundación familiar.
¿Cómo ayudaban a esos universitarios pobres?
Muchos eran africanos...
¿Afroamericanos?
No. Africanos de África, y eso era muy importante, porque entonces en las universidades del Sur no se permitía estudiar a los negros americanos, pero no se podía impedir el acceso a los africanos negros, porque eran extranjeros y a ellos no les afectaban las vergonzosas leyes racistas en vigor.
Ellos ponían en evidencia la injusticia.
En la América de entonces todavía se daban conferencias, charlas y debates, y pusimos en marcha un programa por el que los estudiantes hablaban de su tierra, África, por todos los centros sociales, escuelas e incluso algunos hogares que organizaban debates...
Sociedad civil contra leyes inciviles.
... A cambio de una pequeña ayuda para sus gastos de bolsillo. Después fundamos otro programa más ambicioso inspirados por uno de aquellos jóvenes, Tom Mboya, líder independentista de Kenia, que era consciente de que, cuando se fueran las potencias coloniales, África necesitaría líderes.
¿En qué consistía el programa?
Adoptamos 700 jóvenes africanos en África y los enviamos a estudiar a EE. UU., a esas universidades que no admitían afroamericanos. El éxito fue enorme. Entre estos jóvenes hubo uno de los seguidores de Mboya que destacaba por su carisma. Se llama Barack Hussein Obama.
¡Los caminos se entrecruzan: ya lo veo!
Papá Obama llegó a Hawái por sus propios medios, pero una vez allí le apoyamos para que pudiera estudiar. Después fue a Harvard y cuando acabó sus estudios regresó a Kenia para participar en la independencia de su país, pero dejó en Hawái una mujer y un hijo...
¡Y ese niño era el Obama de hoy!
Pero, espere, que aún hay otros caminos que se entrecruzan. Me casé y seguí luchando contra la guerra y las pruebas nucleares. En 1963 tenía tres hijos: tres motivos más para rechazar el fin del mundo.
Inmejorables.
Organizamos Mujeres por la Paz, contra las pruebas nucleares atmosféricas, y al final conseguimos que el propio Kennedy cediera a las presiones y reconociera nuestro papel en la firma del tratado que prohibía esas pruebas...
Bien.
Y después llegó Vietnam, la derrota y el intento agónico de Nixon de mantener la guerra con la excusa de los prisioneros de guerra americanos en manos del Vietcong.
Hasta se hicieron películas.
Propaganda que combatimos con la realidad. Fundamos un comité de relación con los vietnamitas y yo misma fui a Vietnam para llevar y traer cartas entre los prisioneros americanos y sus familias. Así sabíamos cuántos prisioneros había de verdad vivos y dónde, y eso permitía iniciar una negociación seria más allá de la propaganda gubernamental al servicio de la industria bélica.
Usted era un ama de casa muy especial.
Tuve un equipo - del que formaba parte mi familia- y las ideas claras. Entre aquellas cartas de los prisioneros de guerra todavía en manos de los vietnamitas había una firmada por... ¡John McCain!
Y el círculo se cierra: enhorabuena.
¿Sabe algo divertido? Muchos periódicos que hablaban entonces de mí sin conocerme decían que yo era negra... ¡Sólo porque era del Bronx! De 1969 a 1973, cada mes llevábamos a Vietnam desde EE. UU. a tres familiares de los prisioneros de guerra americanos; entre ellos estuvo la señora McCain.
¿Cuántas causas más defendió en una?
Traje a Oliver Tambo en 1968 para que la ONU reconociera al Congreso Nacional Africano (ANC), y después está la causa del desarme, que aún continúa, y la de Iraq, que continúa... Oiga, ¿por qué no nos echa una mano?
"Si todos soñamos lo mismo, se hace realidad"
En todas partes
La señora Weiss me recuerda a la madre de Woody Allen, porque siempre tiene razón y porque está en todas partes... Gracias a Dios. Porque sin la señora Weiss el mundo sería mucho peor. Estuvo contra McCarthy y por la libertad de conciencia; estuvo por la libertad de África y contra el apartheid - Mandela le debe mucho-; estuvo contra las pruebas nucleares atmosféricas - Kennedy le reconoció su papel al firmar su prohibición- y estuvo contra la guerra de Vietnam... Y si piensan que todo esto son batallas del pasado, recuerden su papel animando a los soldados de EE. UU. a desertar en Iraq. Y si leen la entrevista sabrán que, sin la señora Weiss, el nuevo presidente sería otro
"Si todos soñamos lo mismo, se hace realidad"
Hoy cumplo 74 años: uno tiene la edad de su causa, y la de la paz siempre es joven. Nací en Wisconsin. Tengo un marido y cómplice contra la guerra y por el desarme desde hace 53 años. Tres hijos, mis tres grandes razones. Participo en el 25. º aniversario de la Fundació per la Pau
LLUÍS AMIGUET En La Vanguardia, seccion La Contra, 8 de Oct. 2008
En la vida, cuando mantienes una dirección con sentido, todos los caminos acaban siendo el mismo... Incluso para una modesta ama de casa judía, como yo, del Bronx.
No sea tan humilde: es usted la líder pacifista más influyente del siglo.
Fui una joven muy combativa, es cierto. A los 18 años, ya fui un obstáculo para un senador por Wisconsin, mi estado, que definió una triste época: Joseph McCarthy...
El inspirador de la caza de brujas.
Los estudiantes de Derecho aprovechamos un resquicio constitucional para tratar de destituir a un senador con el número necesario de firmas. Fue cuando me di cuenta por primera vez de que si todos soñamos lo mismo, se hace realidad.
Seguro que las consiguió.
¡Por supuesto! Yo era la única mujer en el aula de 90 estudiantes de Derecho: sólo había un estudiante negro. El juez, un maccarthista, invalidó por "ilegibles" parte de las firmas e impidió la destitución, pero ya habíamos demostrado que juntos podíamos...
Eso me suena.
A raíz de aquella recogida de firmas conocí a gente interesante, como Ivan Nestingen, a quien ayudé en su campaña a la alcaldía de Madison, y era amigo de otro joven prometedor, John F. Kennedy.
Esos caminos ya me son familiares.
A cambio de ayudar a Nestingen, le pedí que nos consiguiera fondos para ayudar a los jóvenes estudiantes de minorías sin dinero. Él llamó a su amigo Kennedy, que nos dio una donación de la fundación familiar.
¿Cómo ayudaban a esos universitarios pobres?
Muchos eran africanos...
¿Afroamericanos?
No. Africanos de África, y eso era muy importante, porque entonces en las universidades del Sur no se permitía estudiar a los negros americanos, pero no se podía impedir el acceso a los africanos negros, porque eran extranjeros y a ellos no les afectaban las vergonzosas leyes racistas en vigor.
Ellos ponían en evidencia la injusticia.
En la América de entonces todavía se daban conferencias, charlas y debates, y pusimos en marcha un programa por el que los estudiantes hablaban de su tierra, África, por todos los centros sociales, escuelas e incluso algunos hogares que organizaban debates...
Sociedad civil contra leyes inciviles.
... A cambio de una pequeña ayuda para sus gastos de bolsillo. Después fundamos otro programa más ambicioso inspirados por uno de aquellos jóvenes, Tom Mboya, líder independentista de Kenia, que era consciente de que, cuando se fueran las potencias coloniales, África necesitaría líderes.
¿En qué consistía el programa?
Adoptamos 700 jóvenes africanos en África y los enviamos a estudiar a EE. UU., a esas universidades que no admitían afroamericanos. El éxito fue enorme. Entre estos jóvenes hubo uno de los seguidores de Mboya que destacaba por su carisma. Se llama Barack Hussein Obama.
¡Los caminos se entrecruzan: ya lo veo!
Papá Obama llegó a Hawái por sus propios medios, pero una vez allí le apoyamos para que pudiera estudiar. Después fue a Harvard y cuando acabó sus estudios regresó a Kenia para participar en la independencia de su país, pero dejó en Hawái una mujer y un hijo...
¡Y ese niño era el Obama de hoy!
Pero, espere, que aún hay otros caminos que se entrecruzan. Me casé y seguí luchando contra la guerra y las pruebas nucleares. En 1963 tenía tres hijos: tres motivos más para rechazar el fin del mundo.
Inmejorables.
Organizamos Mujeres por la Paz, contra las pruebas nucleares atmosféricas, y al final conseguimos que el propio Kennedy cediera a las presiones y reconociera nuestro papel en la firma del tratado que prohibía esas pruebas...
Bien.
Y después llegó Vietnam, la derrota y el intento agónico de Nixon de mantener la guerra con la excusa de los prisioneros de guerra americanos en manos del Vietcong.
Hasta se hicieron películas.
Propaganda que combatimos con la realidad. Fundamos un comité de relación con los vietnamitas y yo misma fui a Vietnam para llevar y traer cartas entre los prisioneros americanos y sus familias. Así sabíamos cuántos prisioneros había de verdad vivos y dónde, y eso permitía iniciar una negociación seria más allá de la propaganda gubernamental al servicio de la industria bélica.
Usted era un ama de casa muy especial.
Tuve un equipo - del que formaba parte mi familia- y las ideas claras. Entre aquellas cartas de los prisioneros de guerra todavía en manos de los vietnamitas había una firmada por... ¡John McCain!
Y el círculo se cierra: enhorabuena.
¿Sabe algo divertido? Muchos periódicos que hablaban entonces de mí sin conocerme decían que yo era negra... ¡Sólo porque era del Bronx! De 1969 a 1973, cada mes llevábamos a Vietnam desde EE. UU. a tres familiares de los prisioneros de guerra americanos; entre ellos estuvo la señora McCain.
¿Cuántas causas más defendió en una?
Traje a Oliver Tambo en 1968 para que la ONU reconociera al Congreso Nacional Africano (ANC), y después está la causa del desarme, que aún continúa, y la de Iraq, que continúa... Oiga, ¿por qué no nos echa una mano?
"Si todos soñamos lo mismo, se hace realidad"
En todas partes
La señora Weiss me recuerda a la madre de Woody Allen, porque siempre tiene razón y porque está en todas partes... Gracias a Dios. Porque sin la señora Weiss el mundo sería mucho peor. Estuvo contra McCarthy y por la libertad de conciencia; estuvo por la libertad de África y contra el apartheid - Mandela le debe mucho-; estuvo contra las pruebas nucleares atmosféricas - Kennedy le reconoció su papel al firmar su prohibición- y estuvo contra la guerra de Vietnam... Y si piensan que todo esto son batallas del pasado, recuerden su papel animando a los soldados de EE. UU. a desertar en Iraq. Y si leen la entrevista sabrán que, sin la señora Weiss, el nuevo presidente sería otro
lunes, 22 de septiembre de 2008
JOAN MANUEL SERRAT
Parte del discurso de Joan Manuel Serrat cuando le otorgaron el
Doctorado Honoris Causa en la Universidad Complutense de
Madrid
Yo aprendí el oficio de hacer canciones y cantar de otros que antes lo aprendieron de otros, y me hace feliz pensar que tal vez con mi trabajo he podido ayudar al aprendizaje de los que siguen. Si he contribuido poética y musicalmente a dignificar la canción, me parece fantástico que ustedes, contemporáneos míos, me lo hagan saber y me siento muy halagado de que me lo agradezcan.
"La gratitud no es una virtud frecuente; más bien lo contrario. La historia está llena de hombres que mucho han contribuido en éste u otro aspecto de la vida y que no han recibido a cambio más que el desprecio y la ingratitud de sus contemporáneos,
aunque coincidirán conmigo en que un hombre que disfruta del privilegio de dedicarse a una profesión que le hace feliz, que hace lo que le gusta hacer, que le pagan por hacerlo y que además constantemente percibe que la gente le quiere, más que un mérito, tiene una bendición. Y éste es mi caso.
"También me alegra que conste entre los méritos que se me atribuyen el de haber
contribuido a la difusión de la obra de grandes poetas españoles, pero les confieso que,al musicar poemas de Antonio Machado, de Miguel Hernández y de otros maestros, no
era exactamente esa mi intención. Lo hice porque sus poemas me conmovieron.
Lo hice siguiendo el camino de otros que lo hicieron, como Paco Ibáñez, como Raimón,
como Alberto Cortez y algún otro más. Lo hice porque los versos sonaban a canciones.
Canciones bellas e inteligentes que a mi me hubiese gustado escribir.
No se si ellos, los grandes músicos, estarán de acuerdo con lo que se ha hecho con su
obra, ni con lo que se ha dicho aquí al respecto. Realmente será interesante conocer su opinión.
"En mi defensa les diré que una de las mayores satisfacciones que tuve cuando grabé
aquellas canciones con versos de Antonio Machado fue una carta del gremio de libreros
de Madrid en la que se me agradecía, después del éxito del disco, mi contribución a que las ventas de los libros del poeta se multiplicaran. (…..)
La carta del gremio de libreros tranquilizó mi conciencia, en el sentido de que mi trabajo tal vez sirvió para algo más que para darle una capa de pintura a la ignorancia.
".También me gusta la idea de haber contribuido a normalizar el catalán o, mejor dicho a devolver la normalidad al catalán. Aunque en mi caso no hay que darle mucha
importancia porque, aparte de ser catalán, ejerzo de tal, y para mí expresarme en
catalán ha sido algo tan natural como que crezcan las uñas.
Si hay que agradecer a alguien su contribución a la normalización del catalán,
hagámoslo por quienes han peleado por defender el derecho propio o ajeno, por
devolver la normalidad a una lengua y una cultura que sólo la intolerancia, la ignorancia y el rencor marginaron.
"(…..) Tal vez ustedes, al premiarme con este doctorado, han querido contribuir al
esclarecimiento de uno de los misterios de la metafísica patriótica o, en términos de
Antonio Machín, a resolver el dilema de cómo se puede tener dos idiomas a la vez y no
estar loco".
"Seguro que en esto habrá otro punto de vista, tan legítimo como el mío. Pero en lo que supongo que estarán de acuerdo conmigo es que el hombre, al defender los valores
democráticos, al enfrentarse a la discriminación y la intolerancia, al defender la riqueza del pensamiento libre y plural, no hace otra cosa que actuar en defensa propia.
"Reivindico valores como la libertad y la justicia como un algo único pues no hay
libertad sin justicia, ni justicia sin libertad. Lo hago frente a la preponderancia aplastante del dinero, valor promedio por el que se miden y se valoran las cosas y las gentes.
Reivindico la justicia y la libertad, porque reivindico la vida.
Reivindico a la humanidad en su sentido más amplio.
Reivindico a los humanos y a la naturaleza, que nos acoge y de la que formamos parte.
Reivindico el realismo de soñar en un futuro donde la vida sea mejor y las relaciones
más justas, más ricas y positivas, y siempre en paz.
Y sobre todo, como un derecho que todo lo condiciona, reivindico el conocimiento como
el pilar fundamental que nos sustenta y que nos caracteriza positivamente como especie.
Que esto sea digno de reconocimiento es algo que debería hacernos reflexionar acerca
del mundo en que vivimos y de los valores que lo mueven.
Como decía el profesor Casares, cuando hablamos del canto y de quien lo practica,
hablamos de un arte que ha vertebrado la sociedad.
Yo escribo canciones para expresarme, pero también para comunicarme.
Los argumentos de mis canciones están en mí, pero también están alrededor de mí.
Son lo que yo siento, pero también son lo que me cuentan los demás.
Son lo que yo soy, pero también lo que me gustaría ser.
Son mi realidad, pero también mi fantasía.
"Las canciones viven en la memoria personal y colectiva de las gentes.
Las canciones viajan y nos transportan a tiempos y lugares donde tal vez fuimos felices.
¡Todo momento tiene una banda sonora! Y todos tenemos nuestra canción, esa canción
que se hilvana en la entrada del alma y que uno acaba amando como se ama a sí mismo.
Tal vez alguno de ustedes ahora esté pensando: 'Por su cu1pa, Serrat, me casé con el que hoy es mi esposo -o mi señora-; estábamos un atardecer de verano en la playa, cuando empezó a sonar su canción; etc, etc. Por favor: eso no es culpa de mis canciones, sino de sus atardeceres de verano y de sus ímpetus juveniles.
Así son algunas canciones. Personales e intransferibles.
Otras aglutinan, un sentimiento común y se convierten en himnos. Entonces dejan de
pertenecer al autor para ser de todos.
Me complace que hayan valorado ustedes esta parcela de la poesía que es la canción
popular, que, además de algunas otras cosas, es una forma de acceder al conocimiento
del mundo. Les puedo jurar que en la composición y en la ejecución de algunas
canciones populares hay hallazgos tan definitivos como el teorema de Pitágoras o las
virtudes del ácido acetilsalicílico para combatir la cefalea.
Dice el refrán que “quien canta su mal espanta”. Y es cierto. Cantando compartes lo que amas y te enfrentas a lo que te incomoda. Conjuras los demonios y conviertes sueños en modestas realidades.
Yo canto por el gusto de cantar. Cantar me da placer. Por eso para mí, tener el oficio de cantar es un privilegio.
Aparte, siempre te dan mesa en los restaurantes.
"Estoy seguro de que por encima de todos los considerandos que se enumeran, esta
distinción es el fruto de algo tan simple y preciado como el cariño. Así lo entiendo y lo agradezco.
Si para algo vale la pena vivir es para querer y ser querido, Es lo que mueve mis pasos.
Probablemente, a lo largo de mi vida no haya hecho otra cosa que lo que estoy tratando de hacer ahora mismo: que me quieran mis amigos. Y tener cada vez más. Que es la única acumulación que merece la pena en la vida y por la que no se pagan impuestos.
Muchas gracias".
"No hay camino hacia la libertad......La libertad es el camino."
Doctorado Honoris Causa en la Universidad Complutense de
Madrid
Yo aprendí el oficio de hacer canciones y cantar de otros que antes lo aprendieron de otros, y me hace feliz pensar que tal vez con mi trabajo he podido ayudar al aprendizaje de los que siguen. Si he contribuido poética y musicalmente a dignificar la canción, me parece fantástico que ustedes, contemporáneos míos, me lo hagan saber y me siento muy halagado de que me lo agradezcan.
"La gratitud no es una virtud frecuente; más bien lo contrario. La historia está llena de hombres que mucho han contribuido en éste u otro aspecto de la vida y que no han recibido a cambio más que el desprecio y la ingratitud de sus contemporáneos,
aunque coincidirán conmigo en que un hombre que disfruta del privilegio de dedicarse a una profesión que le hace feliz, que hace lo que le gusta hacer, que le pagan por hacerlo y que además constantemente percibe que la gente le quiere, más que un mérito, tiene una bendición. Y éste es mi caso.
"También me alegra que conste entre los méritos que se me atribuyen el de haber
contribuido a la difusión de la obra de grandes poetas españoles, pero les confieso que,al musicar poemas de Antonio Machado, de Miguel Hernández y de otros maestros, no
era exactamente esa mi intención. Lo hice porque sus poemas me conmovieron.
Lo hice siguiendo el camino de otros que lo hicieron, como Paco Ibáñez, como Raimón,
como Alberto Cortez y algún otro más. Lo hice porque los versos sonaban a canciones.
Canciones bellas e inteligentes que a mi me hubiese gustado escribir.
No se si ellos, los grandes músicos, estarán de acuerdo con lo que se ha hecho con su
obra, ni con lo que se ha dicho aquí al respecto. Realmente será interesante conocer su opinión.
"En mi defensa les diré que una de las mayores satisfacciones que tuve cuando grabé
aquellas canciones con versos de Antonio Machado fue una carta del gremio de libreros
de Madrid en la que se me agradecía, después del éxito del disco, mi contribución a que las ventas de los libros del poeta se multiplicaran. (…..)
La carta del gremio de libreros tranquilizó mi conciencia, en el sentido de que mi trabajo tal vez sirvió para algo más que para darle una capa de pintura a la ignorancia.
".También me gusta la idea de haber contribuido a normalizar el catalán o, mejor dicho a devolver la normalidad al catalán. Aunque en mi caso no hay que darle mucha
importancia porque, aparte de ser catalán, ejerzo de tal, y para mí expresarme en
catalán ha sido algo tan natural como que crezcan las uñas.
Si hay que agradecer a alguien su contribución a la normalización del catalán,
hagámoslo por quienes han peleado por defender el derecho propio o ajeno, por
devolver la normalidad a una lengua y una cultura que sólo la intolerancia, la ignorancia y el rencor marginaron.
"(…..) Tal vez ustedes, al premiarme con este doctorado, han querido contribuir al
esclarecimiento de uno de los misterios de la metafísica patriótica o, en términos de
Antonio Machín, a resolver el dilema de cómo se puede tener dos idiomas a la vez y no
estar loco".
"Seguro que en esto habrá otro punto de vista, tan legítimo como el mío. Pero en lo que supongo que estarán de acuerdo conmigo es que el hombre, al defender los valores
democráticos, al enfrentarse a la discriminación y la intolerancia, al defender la riqueza del pensamiento libre y plural, no hace otra cosa que actuar en defensa propia.
"Reivindico valores como la libertad y la justicia como un algo único pues no hay
libertad sin justicia, ni justicia sin libertad. Lo hago frente a la preponderancia aplastante del dinero, valor promedio por el que se miden y se valoran las cosas y las gentes.
Reivindico la justicia y la libertad, porque reivindico la vida.
Reivindico a la humanidad en su sentido más amplio.
Reivindico a los humanos y a la naturaleza, que nos acoge y de la que formamos parte.
Reivindico el realismo de soñar en un futuro donde la vida sea mejor y las relaciones
más justas, más ricas y positivas, y siempre en paz.
Y sobre todo, como un derecho que todo lo condiciona, reivindico el conocimiento como
el pilar fundamental que nos sustenta y que nos caracteriza positivamente como especie.
Que esto sea digno de reconocimiento es algo que debería hacernos reflexionar acerca
del mundo en que vivimos y de los valores que lo mueven.
Como decía el profesor Casares, cuando hablamos del canto y de quien lo practica,
hablamos de un arte que ha vertebrado la sociedad.
Yo escribo canciones para expresarme, pero también para comunicarme.
Los argumentos de mis canciones están en mí, pero también están alrededor de mí.
Son lo que yo siento, pero también son lo que me cuentan los demás.
Son lo que yo soy, pero también lo que me gustaría ser.
Son mi realidad, pero también mi fantasía.
"Las canciones viven en la memoria personal y colectiva de las gentes.
Las canciones viajan y nos transportan a tiempos y lugares donde tal vez fuimos felices.
¡Todo momento tiene una banda sonora! Y todos tenemos nuestra canción, esa canción
que se hilvana en la entrada del alma y que uno acaba amando como se ama a sí mismo.
Tal vez alguno de ustedes ahora esté pensando: 'Por su cu1pa, Serrat, me casé con el que hoy es mi esposo -o mi señora-; estábamos un atardecer de verano en la playa, cuando empezó a sonar su canción; etc, etc. Por favor: eso no es culpa de mis canciones, sino de sus atardeceres de verano y de sus ímpetus juveniles.
Así son algunas canciones. Personales e intransferibles.
Otras aglutinan, un sentimiento común y se convierten en himnos. Entonces dejan de
pertenecer al autor para ser de todos.
Me complace que hayan valorado ustedes esta parcela de la poesía que es la canción
popular, que, además de algunas otras cosas, es una forma de acceder al conocimiento
del mundo. Les puedo jurar que en la composición y en la ejecución de algunas
canciones populares hay hallazgos tan definitivos como el teorema de Pitágoras o las
virtudes del ácido acetilsalicílico para combatir la cefalea.
Dice el refrán que “quien canta su mal espanta”. Y es cierto. Cantando compartes lo que amas y te enfrentas a lo que te incomoda. Conjuras los demonios y conviertes sueños en modestas realidades.
Yo canto por el gusto de cantar. Cantar me da placer. Por eso para mí, tener el oficio de cantar es un privilegio.
Aparte, siempre te dan mesa en los restaurantes.
"Estoy seguro de que por encima de todos los considerandos que se enumeran, esta
distinción es el fruto de algo tan simple y preciado como el cariño. Así lo entiendo y lo agradezco.
Si para algo vale la pena vivir es para querer y ser querido, Es lo que mueve mis pasos.
Probablemente, a lo largo de mi vida no haya hecho otra cosa que lo que estoy tratando de hacer ahora mismo: que me quieran mis amigos. Y tener cada vez más. Que es la única acumulación que merece la pena en la vida y por la que no se pagan impuestos.
Muchas gracias".
"No hay camino hacia la libertad......La libertad es el camino."
jueves, 18 de septiembre de 2008
POEMAS DE JOSE AGUSTIN GOYTISOLO
Poeta nacido en Barcelona el 13 de abril de 1928. Su madre -Julia Gay- fue víctima de un bombardeo franquista sobre la ciudad en 1938. El hecho afectó especialmente a José Agustín, que puso a su hija el nombre de la madre perdida. El poema “Palabras para Julia” ha sido muy difundido por Paco Ibáñez.
Ganó el Premio Adonais en 1954, el Boscán en 1956 con Salmos al viento, y en 1959 el Ausias March, con Claridad. Publica Bajo tolerancia (1973), Taller de Arquitectura (1977), Del tiempo y del olvido (1980) o Como los trenes de la noche (1994). Su último libro de versos, Cuadernos de El Escorial, se publica a finales de 1995.
Su tarea como traductor de poesía es inmensa Sobre todo de poetas catalanes. Sus antologías de poesía catalana contemporánea fueron pioneras para que los castellano-hablantes la conocieran. Los catalanes, de una y otra lengua, le deben mucho. . Desde la inaugural Poetas catalanes contemporáneos de 1968 a Veintiún poetas catalanes para el siglo XXI de 1996. José Agustín Goytisolo, un gran amante de la libertad, se suicidó el 19 de marzo de 1999 despues de muchas depresiones.
Algunas de sus poesías:
NADIE ESTÁ SOLO
Algo sucede.
En este mismo instante
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar
la libertad. Ignoro
dónde vive, qué lengua
habla, de qué color
tiene la piel, cómo
se llama, pero
en este mismo instante,
cuando tus ojos leen
mi pequeño poema,
ese hombre existe, grita,
se puede oír su llanto
de animal acosado,
mientras muerde sus labios
para no denunciar
a los amigos. ¿Oyes?
Un hombre solo
grita maniatado, existe
en algún sitio. ¿He dicho solo?
¿No sientes, como yo,
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?
¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo. Ahora,
en este mismo instante,
también a ti y a mí
nos tienen maniatados.
SOLDADO SÍ
Madre dicen que debemos
ir a matar o a morir
y los que lo dicen madre
nos están matando aquí.
Soldado así yo no quiero
soldado yo
soldado contra mi hermano
soldado no.
Frente al tirano y sus leyes
yo mi corazón pondría
para que volviera el aire
para que volviera el aire
por tu casa y por la mía.
Soldado así yo sería
soldado así
soldado junto a mi hermano
soldado sí
EL ODIO
Contemplad, qué activo sigue siendo,
qué bien se conserva
en nuestro siglo el odio.
Con qué ligereza afronta grandes obstáculos.
Qué fácil para él saltar, atrapar.
No es como otros sentimientos.
Es más viejo y más joven que ellos al mismo tiempo.
Él mismo crea razones,
que lo despiertan a la vida.
Si se queda dormido, no es nunca el suyo un sueño eterno.
El insomnio no le quita fuerza, antes se la da.
Con religión o sin ella,
lo importante es arrodillarse en la salida.
Con patria o sin ella,
lo importante es lanzarse a correr.
Para empezar no está mal eso de la justicia.
Después ya corre solo.
¡Odio! ¡Odio!
Su rostro lo desfigura una mueca
de éxtasis amoroso.
¡Ay estos otros sentimientos,
enclenques e indolentes!
Ganó el Premio Adonais en 1954, el Boscán en 1956 con Salmos al viento, y en 1959 el Ausias March, con Claridad. Publica Bajo tolerancia (1973), Taller de Arquitectura (1977), Del tiempo y del olvido (1980) o Como los trenes de la noche (1994). Su último libro de versos, Cuadernos de El Escorial, se publica a finales de 1995.
Su tarea como traductor de poesía es inmensa Sobre todo de poetas catalanes. Sus antologías de poesía catalana contemporánea fueron pioneras para que los castellano-hablantes la conocieran. Los catalanes, de una y otra lengua, le deben mucho. . Desde la inaugural Poetas catalanes contemporáneos de 1968 a Veintiún poetas catalanes para el siglo XXI de 1996. José Agustín Goytisolo, un gran amante de la libertad, se suicidó el 19 de marzo de 1999 despues de muchas depresiones.
Algunas de sus poesías:
NADIE ESTÁ SOLO
Algo sucede.
En este mismo instante
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar
la libertad. Ignoro
dónde vive, qué lengua
habla, de qué color
tiene la piel, cómo
se llama, pero
en este mismo instante,
cuando tus ojos leen
mi pequeño poema,
ese hombre existe, grita,
se puede oír su llanto
de animal acosado,
mientras muerde sus labios
para no denunciar
a los amigos. ¿Oyes?
Un hombre solo
grita maniatado, existe
en algún sitio. ¿He dicho solo?
¿No sientes, como yo,
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?
¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo. Ahora,
en este mismo instante,
también a ti y a mí
nos tienen maniatados.
SOLDADO SÍ
Madre dicen que debemos
ir a matar o a morir
y los que lo dicen madre
nos están matando aquí.
Soldado así yo no quiero
soldado yo
soldado contra mi hermano
soldado no.
Frente al tirano y sus leyes
yo mi corazón pondría
para que volviera el aire
para que volviera el aire
por tu casa y por la mía.
Soldado así yo sería
soldado así
soldado junto a mi hermano
soldado sí
EL ODIO
Contemplad, qué activo sigue siendo,
qué bien se conserva
en nuestro siglo el odio.
Con qué ligereza afronta grandes obstáculos.
Qué fácil para él saltar, atrapar.
No es como otros sentimientos.
Es más viejo y más joven que ellos al mismo tiempo.
Él mismo crea razones,
que lo despiertan a la vida.
Si se queda dormido, no es nunca el suyo un sueño eterno.
El insomnio no le quita fuerza, antes se la da.
Con religión o sin ella,
lo importante es arrodillarse en la salida.
Con patria o sin ella,
lo importante es lanzarse a correr.
Para empezar no está mal eso de la justicia.
Después ya corre solo.
¡Odio! ¡Odio!
Su rostro lo desfigura una mueca
de éxtasis amoroso.
¡Ay estos otros sentimientos,
enclenques e indolentes!
lunes, 15 de septiembre de 2008
LAS LECCIONES DE IRAK
Este blog nace con la idea de ir incorporando artículos, cartas, poesía y escritos cuya esencia sea la búsqueda de la paz.
Pedro Baqués Senior
JOSEPG E. STIGLITZ 15/09/2008 (El País 15-09-08)
El declive de la economía ha sustituido a la guerra de Irak como la cuestión más importante en la campaña electoral americana. En parte es así porque los estadounidenses han empezado a pensar que la situación en aquel país ha cambiado: se supone que el "refuerzo" de tropas ha intimidado a los insurgentes y ha permitido que disminuya la violencia. La conclusión implícita es evidente: una demostración de fuerza permite ganar la batalla.
Pese a la propaganda, las perspectivas en Irak son cada vez menos halagüeñas
Precisamente ese tipo de razonamiento arrogante es el que llevó a EE UU a la guerra en Irak. Esa guerra pretendía ser una exhibición del poderío militar norteamericano. Sin embargo, lo que evidenció fueron sus limitaciones. La guerra, además, mermó la verdadera fuente de poder de EE UU: su autoridad moral.
Algunos hechos recientes han intensificado los peligros de la estrategia de Bush. Siempre estuvo claro que el momento de la retirada americana de Irak podría no ser decisión suya, a no ser que quisiera volver a violar las leyes internacionales. Ahora, el Gobierno de Irak exige que las tropas de combate estadounidenses se vayan en un plazo de 12 meses y que, para 2011, todos los soldados estén fuera.
Desde luego, la disminución de la violencia es de agradecer, y el refuerzo de las tropas puede haber tenido algo que ver. Pero el nivel de violencia que sigue habiendo en Irak, si se produjera en cualquier otro lugar del mundo, ocuparía los titulares. Irak es el único lugar en el que nos hemos acostumbrado tanto a la violencia que un día bueno es aquel en el que sólo matan a 25 civiles.
Y la influencia del "refuerzo" de tropas en la disminución de la violencia no está clara. Seguramente ha habido otros factores mucho más importantes, como los pagos a insurgentes suníes para que luchen con EE UU contra Al Qaeda. Ahora bien, ésa es una estrategia peligrosa. EE UU debe trabajar para crear un gobierno fuerte y unido, no fortalecer a las milicias sectarias. Ahora el Gobierno iraquí ha comprendido los peligros y ha empezado a detener a algunos líderes que contaban con el apoyo estadounidense. Las perspectivas de un futuro estable son cada vez menos halagüeñas.
Ése es el elemento fundamental: se suponía que el "refuerzo" debía proporcionar el margen necesario para llegar a un acuerdo político que creara las bases de la estabilidad a largo plazo. Pero ese acuerdo político no se ha producido. Por tanto, igual que ocurrió con los argumentos utilizados para justificar la guerra y los criterios para medir su éxito, los motivos para el "refuerzo" también cambian sin cesar.
Mientras tanto, los costes militares y económicos de esta desgraciada aventura son cada vez más evidentes. Aunque EE UU hubiera conseguido la estabilidad en Irak, eso no habría garantizado la victoria en la "guerra contra el terrorismo", ni mucho menos el éxito en la búsqueda de objetivos estratégicos más amplios. Las cosas no han ido bien en Afganistán y Pakistán parece cada vez más inestable.
Además, casi todos los analistas coinciden en que una de las razones para la invasión rusa de Georgia fue su confianza en que, con las fuerzas armadas estadounidenses ocupadas en dos guerras que van mal, EE UU podía hacer poco para responder. Los cálculos de Rusia eran acertados.
Hasta el país más grande y rico del mundo tiene recursos limitados. La guerra de Irak se ha financiado por completo a base de créditos; y, en parte por eso, la deuda nacional estadounidense ha aumentado dos tercios en sólo ocho años. Pero la cosa es aún peor: está previsto que el déficit estadounidense para 2009 ascienda a más de medio billón de dólares, excluyendo los costes de los rescates financieros y el segundo paquete de estímulos que casi todos los economistas consideran ya urgentemente necesario. La guerra y la forma en la que se ha gestionado han reducido el margen de maniobra de EE UU y casi con seguridad intensificarán y prolongarán la crisis económica.
Creer que el "refuerzo" ha tenido éxito es especialmente peligroso por lo mal que va la guerra en Afganistán. Los aliados europeos de EE UU están cansándose de los combates interminables y las crecientes bajas. Los dirigentes europeos, en general, no son tan duchos en el arte del engaño como el Gobierno de Bush; les cuesta más ocultar las cifras a sus ciudadanos. Los británicos, por ejemplo, son conscientes de los problemas que tuvieron en Afganistán durante su era imperial.
Como es natural, EE UU va a seguir presionando a sus aliados, pero la democracia limita la eficacia de esas presiones. La oposición popular a la guerra de Irak impidió que México y Chile cedieran a las presiones estadounidenses en la ONU para que apoyaran la invasión; luego se demostró que los ciudadanos de ambos países tenían razón.
Pero, volviendo a EE UU, la idea de que el "refuerzo" ha "funcionado" está haciendo que muchos sostengan que se necesitan más tropas en Afganistán. Es verdad que la guerra de Irak distrajo a EE UU de Afganistán. No obstante, los fracasos en Irak son un problema de estrategia, no de volumen de tropas. Ya es hora de que EE UU y Europa aprendan la lección de Irak o, mejor dicho, vuelvan a aprender de la experiencia de prácticamente cualquier país que es ocupado por un extraño que pretende decidir su futuro.
Joseph E. Stiglitz es catedrático de economía en la Universidad de Columbia (Nueva York) y premio Nobel de Economía en 2001. © Project Syndicate, 2008. Traducción de Mª Luisa Rguez. Tapia
Pedro Baqués Senior
JOSEPG E. STIGLITZ 15/09/2008 (El País 15-09-08)
El declive de la economía ha sustituido a la guerra de Irak como la cuestión más importante en la campaña electoral americana. En parte es así porque los estadounidenses han empezado a pensar que la situación en aquel país ha cambiado: se supone que el "refuerzo" de tropas ha intimidado a los insurgentes y ha permitido que disminuya la violencia. La conclusión implícita es evidente: una demostración de fuerza permite ganar la batalla.
Pese a la propaganda, las perspectivas en Irak son cada vez menos halagüeñas
Precisamente ese tipo de razonamiento arrogante es el que llevó a EE UU a la guerra en Irak. Esa guerra pretendía ser una exhibición del poderío militar norteamericano. Sin embargo, lo que evidenció fueron sus limitaciones. La guerra, además, mermó la verdadera fuente de poder de EE UU: su autoridad moral.
Algunos hechos recientes han intensificado los peligros de la estrategia de Bush. Siempre estuvo claro que el momento de la retirada americana de Irak podría no ser decisión suya, a no ser que quisiera volver a violar las leyes internacionales. Ahora, el Gobierno de Irak exige que las tropas de combate estadounidenses se vayan en un plazo de 12 meses y que, para 2011, todos los soldados estén fuera.
Desde luego, la disminución de la violencia es de agradecer, y el refuerzo de las tropas puede haber tenido algo que ver. Pero el nivel de violencia que sigue habiendo en Irak, si se produjera en cualquier otro lugar del mundo, ocuparía los titulares. Irak es el único lugar en el que nos hemos acostumbrado tanto a la violencia que un día bueno es aquel en el que sólo matan a 25 civiles.
Y la influencia del "refuerzo" de tropas en la disminución de la violencia no está clara. Seguramente ha habido otros factores mucho más importantes, como los pagos a insurgentes suníes para que luchen con EE UU contra Al Qaeda. Ahora bien, ésa es una estrategia peligrosa. EE UU debe trabajar para crear un gobierno fuerte y unido, no fortalecer a las milicias sectarias. Ahora el Gobierno iraquí ha comprendido los peligros y ha empezado a detener a algunos líderes que contaban con el apoyo estadounidense. Las perspectivas de un futuro estable son cada vez menos halagüeñas.
Ése es el elemento fundamental: se suponía que el "refuerzo" debía proporcionar el margen necesario para llegar a un acuerdo político que creara las bases de la estabilidad a largo plazo. Pero ese acuerdo político no se ha producido. Por tanto, igual que ocurrió con los argumentos utilizados para justificar la guerra y los criterios para medir su éxito, los motivos para el "refuerzo" también cambian sin cesar.
Mientras tanto, los costes militares y económicos de esta desgraciada aventura son cada vez más evidentes. Aunque EE UU hubiera conseguido la estabilidad en Irak, eso no habría garantizado la victoria en la "guerra contra el terrorismo", ni mucho menos el éxito en la búsqueda de objetivos estratégicos más amplios. Las cosas no han ido bien en Afganistán y Pakistán parece cada vez más inestable.
Además, casi todos los analistas coinciden en que una de las razones para la invasión rusa de Georgia fue su confianza en que, con las fuerzas armadas estadounidenses ocupadas en dos guerras que van mal, EE UU podía hacer poco para responder. Los cálculos de Rusia eran acertados.
Hasta el país más grande y rico del mundo tiene recursos limitados. La guerra de Irak se ha financiado por completo a base de créditos; y, en parte por eso, la deuda nacional estadounidense ha aumentado dos tercios en sólo ocho años. Pero la cosa es aún peor: está previsto que el déficit estadounidense para 2009 ascienda a más de medio billón de dólares, excluyendo los costes de los rescates financieros y el segundo paquete de estímulos que casi todos los economistas consideran ya urgentemente necesario. La guerra y la forma en la que se ha gestionado han reducido el margen de maniobra de EE UU y casi con seguridad intensificarán y prolongarán la crisis económica.
Creer que el "refuerzo" ha tenido éxito es especialmente peligroso por lo mal que va la guerra en Afganistán. Los aliados europeos de EE UU están cansándose de los combates interminables y las crecientes bajas. Los dirigentes europeos, en general, no son tan duchos en el arte del engaño como el Gobierno de Bush; les cuesta más ocultar las cifras a sus ciudadanos. Los británicos, por ejemplo, son conscientes de los problemas que tuvieron en Afganistán durante su era imperial.
Como es natural, EE UU va a seguir presionando a sus aliados, pero la democracia limita la eficacia de esas presiones. La oposición popular a la guerra de Irak impidió que México y Chile cedieran a las presiones estadounidenses en la ONU para que apoyaran la invasión; luego se demostró que los ciudadanos de ambos países tenían razón.
Pero, volviendo a EE UU, la idea de que el "refuerzo" ha "funcionado" está haciendo que muchos sostengan que se necesitan más tropas en Afganistán. Es verdad que la guerra de Irak distrajo a EE UU de Afganistán. No obstante, los fracasos en Irak son un problema de estrategia, no de volumen de tropas. Ya es hora de que EE UU y Europa aprendan la lección de Irak o, mejor dicho, vuelvan a aprender de la experiencia de prácticamente cualquier país que es ocupado por un extraño que pretende decidir su futuro.
Joseph E. Stiglitz es catedrático de economía en la Universidad de Columbia (Nueva York) y premio Nobel de Economía en 2001. © Project Syndicate, 2008. Traducción de Mª Luisa Rguez. Tapia
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